Rosas

Rosas
Hoy ha sido una tarde maravillosa con las chicas.
Las 30 rosas que llevábamos para ellas han volado más rápido de lo que pensábamos, ¡y les han encantado! Hemos podido tener un montón de conversaciones valiosas con ellas.

Hemos pensado que, un cupcake o un trozo de pizza les llena en el momento, pero una rosa, durante una semana entera en su casa, en su habitación, les recordará que Alguien se preocupa, que ellas importan.
Ellas no se creían que les estuviésemos regalando estas rosas, preguntaban “¿por qué?”. Ha sido gracioso, una de las chicas ha empezado a cantar “happy birthday” a sí misma, como para darle una razón de ser a la rosa, y los hombres nos pedían comprarlas  y estaban celosos de saber que eran sólo para las chicas.

Entre rosa y rosa me encuentro con una de las chicas a quien hace semanas que no veía. Entonces le miro bien y pienso que se ve diferente. No me creo una persona muy observadora, la verdad, quizá más bien al contrario, pero algo me anima a hablar con ella. Le digo que se ve diferente, y ella me pregunta que cómo es eso, y entonces me aventuro y el digo que parece más feliz, porque realmente lo parece. Entonces ella me mira a los ojos y comienza a asentir con la cabeza sin decir nada. Entonces yo le pregunto a qué se debe su felicidad y ella me explica que ha estado en su país viendo a sus hijos y que al volver ha dejado la calle y ahora trabaja limpiando en un lugar. Yo no puedo creerlo, de verdad, me quedo tan alucinada que lo único que puedo decir es cuánto me alegro por ella, cuánto cuánto cuánto. Imagina si dejar esa vida le ha cambiado, que hasta yo fui capaz de verlo en su cara.

Al volver a la base tuvimos un rato de brainstorming y, si Dios quiere, pronto tendremos la próxima fiesta para las chicas, ¡que va a ser una pasada! Estamos muy pero que muy emocionadas planeando los próximos lunes y la fiesta.

Dios es bueno, siempre fiel.

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