RITMOS DE ORACIÓN
RITMOS DE ORACIÓN
2010
Dios me ha hablado muchas veces; me ha dirigido a través de su palabra o de algún consejo de amigos cercanos; me ha hablado al ver alguna necesidad o al escuchar lo que otros viven al estar lejos de Dios.
Sin excepción, cada una de esas veces que Dios me habla, hay una chispa que se enciende dentro de mí. Son chispas que, al alinearse con mi pasión por esta generación me hacen dar un brinco y hasta siento que mi espíritu es desafiado.
Esa chispa que toca mi emoción y sobre todo mi espíritu, envía información a mi cerebro, haciéndome por lo tanto, una persona más “informada” del tema.
Pero he descubierto que hay un peligro: al hablarme Dios y yo no hacer nada al respecto, esa chispa no enciende ningún fuego y no tiene ningún resultado más que hacer que yo sea una persona más “informada” pero… Si somos sinceros podemos darnos cuenta de que Dios está más interesado en la transformación que en la información que podamos almacenar.
Quiero hablar menos y hacer más.
Quiero accionar mi pasión por buscarle a él y servir a otros.
Quiero obedecer su voz aunque eso signifique que deba cambiar mi agenda.
Quiero poner acción a mi pasión sin esperar a que sea “el momento correcto”.
Te invito a hacer lo mismo.
Día 6_Dando acción a la pasión
Hay un peligro al hablarme Dios y yo no hacer nada al respecto
Emmanuel Espinosa México, EEUU
Emmanuel es esposo, papá y vive para ayudar a que otros se conecten con Dios y encuentren su propósito en la vida. Escribe canciones y formó la banda RoJO. Blogea frecuentemente en www.Rojoblog.wordpress.com
Lo que pensemos, sepamos o creamos es, en último término, poco importante. Lo único que importa es lo que hagamos.
Para todo propósito hay un
tiempo de ejecución